lunes, 10 de julio de 2017

La importancia del NEAT en la pérdida de peso.


Sara llega por cuarta vez a la consulta de nutrición, angustiada y con sus análisis en las manos.

Esa expresión da a entender que el médico le dio malas noticias y que necesita apoyarse con un nutricionista.
Las anteriores visitas de Sara al nutricionista fueron para quejarse de que no pierde peso por más que cuida su alimentación, que tiene antojos por la noche y que no quiere dejar de comer azúcar porque sentiría que está muriendo. Una salida rápida que le dijo su nutrionista fue: "Cuando comas por antojo, haz más ejercicio" a Sara le parece ridículo y casi una falacia los resultados de ir al gimnasio, no le gusta y le da más hambre.
Sara está desesperada por no poder bajar de peso, está pensando seriamente en tomar algún anorexigénico y comer la mitad, no cree en nada más.

En el 2007, la Clínica de Mayo publicó sobre el término conocido como NEAT (Nonexercise Activity Thermogenesis) que a grandes rasgos significa: toda la energía que el cuerpo gasta en actividades diarias como caminar (para ir de un lugar a otro), cargar cosas, hacer tareas que requieran algún esfuerzo físico o como se diría: "la actividad que se hace diariamente sin contar algún entrenamiento físico o deporte).
El NEAT ocupa alrededor de un 30% del gasto calórico (o de energía) total de nuestro cuerpo.

Esto quiere decir que si tu realizas algún deporte o entrenamiento, pero sin embargo, el resto de tu día eres sedentario, difícilmente puedes notar los resultados de tu entrenamiento e incluso de tu alimentación.





¿Cómo optimizar el NEAT?

- No pasar más de 2 hrs sentado o acostado
- Subir escaleras siempre que se pueda
- Si realizas algún deporte o actividad física, aumentar una caminata ligera o alguna clase de baile
- Dedicar algunos minutos en las tareas de la casa, durante la mañana y la noche: Barrer, trapear, mover muebles.
- Si tienes hijos, dedicar 10 minutos a juegos físicos. 



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