miércoles, 21 de septiembre de 2016

Nutrición en España VS Nutrición en México

Después de ver la sección de nutrición del programa TIPS (TVE) me di cuenta que no he visto algo parecido en nuestro país (si me pueden ayudar, estaría agradecida) y me vino a la mente el pobre trabajo que hacen los medio de comunicación en México, para muestra:



Mientras que en España, hablan de forma seria:



En conclusión, los medios de comunicación son una fuerte influencia para educar un buen porcentaje de personas. Es muy triste ver que en un país, donde los principales problemas de Salud Pública están relacionados con la nutrición, manejen esta área como algo de moda, estética o incluso sólo de mujeres.

lunes, 5 de septiembre de 2016

Intrusismo: el problema más común de la nutrición.



Evito hablar de mis pacientes o hacer pública cierta información y experiencias dentro de la consulta de nutrición.
Suelo mantener en privado su evolución por más gratificante que sea, al menos que sea alguna situación que sirva de forma educativa o incluso preventiva. (Sí, les hablo a aquellos que buscan locamente aceptación y reconocimiento al poner las famosas fotos del antes y después de 30kg menos).

En estas semanas, me ocurrió algo que merece la pena denunciar:


Un paciente dejó de consultar conmigo y me lo dijo. 

La verdad es algo común y no me siento incómoda al momento de que cambian de nutriólogo para su tratamiento, ya que, como los médicos: siempre es mejor buscar una segunda opinión o irse con un profesional especializado en un tema en concreto.

Me dijo: "Iré con un nutriólogo del deporte, alguien más especializado" para que me de un tratamiento para perder la grasa. El contexto fue muy diferente a los demás pacientes que van con bariatras, nutriólogos o coaches. Parecía que me estaba retando diciendo que había profesionales mejor capacitados que yo para realizar algo tan básico como perder grasa en una persona con normopeso y actividad física moderada-intensa.


Para mí, el mejor escenario sería que mi paciente realmente si fuera a un centro de nutrición especializado en deporte y que las veces que fuera conmigo a hacerse alguna evaluación se vieran resultados, sin embargo....



EL TRISTE FINAL.


Habíamos quedado que le daría una copia de su evolución en la consulta conmigo, para que lo pudiera compartir con su nuevo nutriólogo y le ayudara a realizar un plan más específico para sus metas. El día que me visitó me contó su experiencia con su nuevo "nutriólogo" y resultaba ser un vendedor de HERBALIFE, que se promociona como nutriólogo especializado en deporte y le ofrecía un paquete de batidos y suplementos que curiosamente también le recetaron a mi abuela de 70 años con diabetes. 


El final de nuestro encuentro fue: "Pues ni modo..."

¿Qué es lo que piensa ahora esa persona sobre la nutrición?

¿Los nutriólogos no sabemos? ¿Somos unos charlatanes? 
¿Seguirá los consejos de "www.pontemamado.com"? 

Hay fuertes problemas éticos que enfrentamos los profesionales de la nutrición, incluso caemos en ellos con tal de sacar una remuneración.


¿Sabes alguna historia de Intrusismo de la nutrición?

¿Has hecho algo para evitarlo?

Me gustaría saber que no soy la única que se siente mal al atacar mi profesión, porque al hacerlo, no me dañan a mí, dañan a la Salud Pública y eso afecta a unas miles, incluso millones de personas.


P.D. Abstenerse sus argumentos tipo: "yo hubiera hecho..." porque este texto es un breve, casi nulo resumen de lo que sucedió y sirve para exponer un tema en concreto. 

domingo, 21 de agosto de 2016

¿Por qué la comida de hospital sabe horrible?



Hace días salió una nota sobre el cambio de menú que hicieron en un  hospital de Ottawa después de que los managers probaron la dieta que se le da a los pacientes por una semana.

¿Alguna vez te has preguntado por qué muchas personas odian la comida de hospital y otras tantas las aman ?

Aquí te diré algunas razones por las que la comida de hospital puede saber muy mal (y no, no es porque el personal no sepa cocinar).

TIPO DE ENFRMEDAD DE LOS PACIENTES:

Si el motivo de ingreso del paciente es por algún problema del aparato digestivo, lo más seguro es que haya muchas restricciones en los alimentos para su recuperación, lo cual limita mucho a los cocineros usar especias o condimentos en sus platillos. 

TIPO DE TRATAMIENTO: 

Hay otras enfermedades que alteran el sentido del gusto como el cáncer, sobretodo los efectos secundarios de los tratamientos también están relacionados a la tolerancia  y gusto por los alimentos. Por lo general, el equipo médico no habla sobre estos cambios con los pacientes o familiares y eso hace que se hagan a la idea de que la comida es la que no está bien cocinada. Otro efecto secundario de los tratamientos son precisamente digestivos, lo cual nos deja con una dieta sin muchos ingredientes para un paciente que tiene alterado su sentido del gusto. 

LA MAYORÍA DE LOS DOCTORES Y ENFERMERAS NO SABEN DE NUTRICIÓN:

Los encargados de decidir que pueden comer los pacientes son los doctores y por lo general cometen muchos errores al momento de dar indicaciones sobre la dieta. Una de las muchas consecuencias de esta mala comunicación entre MÉDICO- ENFERMERO- NUTRICIONISTA es darle una dieta monótona al paciente, pudiendo haber más opciones de alimentos. Ésto se puede arreglar gracias a la intervención de los nutricionistas,  pero muchos hospitales no tienen permitido que se les corrija a los médicos o que el nutricionista haga una intervención completa al momento de decidir los alimentos para cada paciente. 

Estas son las 3 principales razones por las que tal vez la comida de hospital tenga un mal sabor. No me he metido a fondo a comparaciones de Hospitales privados y públicos, tal vez en otra ocasión me permita dar algunas explicaciones sobre las diferencias entre la comida de varios tipos de clínicas y hospitales.


Por lo pronto, si quiero enfatizar la necesidad que hay sobre cambiar la idea de que la comida de hospital deba saber como la comida de un restaurante de 5 estrellas o de un hotel, debe de haber un balance congruente entre todos los elementos que debe conformar la dieta de una persona hospitalizada.