jueves, 27 de febrero de 2014

UN CICLO SIN FINAL...




En una cafetería se encuentran unos amigos, mientras les sirven sus cafés, el mesero les acerca una caja con diferentes sobres de azúcar.

Unos sobres son amarillos, otros blancos y los últimos rosas.
(Como ya te puedes imaginar el blanco es el azúcar normal, los amarillos el splenda y los rosas el canderel)

En esta reunión se da la conversación entre dos chicos de este grupo de amigos


-¿Cuál es la diferencia entre el azúcar blanco y los demás?-
Los otros dos no te engordan

-¿Y cuál es la diferencia entre el rosa y el amarillo?
Pues el rosa te da cáncer y el amarillo No.

Este tipo de conversaciones abundan en los consultorios de nutrición.


Es muy fácil que te encuentres con personas que se pongan encima el disfraz de "gurú nutricional"


Las puedes identificar cuando dicen frases como: 


"no puedes tomar coca light por eso del aspartame"
                                    
"no puedes comer plátano en tu menstruación"
                                    
"La chía te adelgaza"

Ese tipo de personas conoce cada punto y coma de las dietas para bajar de peso.


Ese tipo de personas es la que nunca logran sus metas nutricionales, entran a un ciclo sin final en el que la culpa ellos nunca la tendrá.

Para ellos, la culpa la tienen los médicos, los nutriólogos, el gimnasio o monsanto.

A ese tipo de personas les digo lo siguente: 


El 80% del fracaso o éxito en un tratamiento nutricional depende de ustedes.

A ese tipo de personas les digo, que ningún alimento, médico o pastilla hará de su cuerpo una maravilla ( si son flojos, consideren optar por el bisturí) 


 A ustedes les digo: háganse un favor, dejen de estudiar (pobremente) lo que ponen en sus platos, y empiecen a poner atención en lo que ponen en su cerebro.